SiLenCe De TRiPLe CRoCHe
breve selección de textos de Mariel Ballester - aleatorias ilustraciones
poesía sin respuesta
pájaro
qué hago se pregunta el pájaro
ha perdido el ala
que en una equivocada caricia de la luna
le devoró la noche hambrienta
de crueldades
volaré así la mitad de todo se dice el pájaro
y con el recuerdo del ala ausente
flota en lo profundo
de lo que ya no es
enredadera
encuentro la escalera para subir tu cuerpo
son diez peldaños de mi alma y atrapo tus hombros
venero tu espalda
donde silban las razones de tu piel
y huelo el oxígeno de nácares galácticos
retrocedo
me extiendo
soy mujer de cristal y pastizales bajo tu cintura que adorno con mi vientre
te sujeto con palabras descoloridas que le suelto a tu aire
me alzás con tu respuesta de arena detrás de mis oídos
brea dulce del aliento inmediato
un desliz
la cuna de tus manos transforma en frutales
los sueños de mi superficie humana
y así
en la penumbra
tus movimientos y mis sombras son la sabia tarea
de olvidar las costumbres
hasta detenernos
en el refugio de hablar con la mirada
infinitos
bajo el reloj sagrado del abrazo en silencio
ecuaciones
la ausencia tangible a los costados
el instante de la conciencia pura y seca
la lengua áspera
páramo solitario
los árboles tienen los ojos cubiertos
mis pies se deslizan sobre los bordes de ciertas inquietudes
sus hilachas entorpecen el paisaje
veo nada
hubo un alba entre las luciérnagas
y después de sonrojarse
ha escapado de mí
una voz se despereza
los otros sonidos resultan de la cicatriz de mi silencio
quién querrá permancer a mi lado
si ya me he ido
espera

dios
por hacer algo
con la bolsa de penas
estoy bajo la luna
que nada sabe
y yo
la hipócrita que jamás te ha mirado
qué hago?
te nombro
vomito la transparencia de este instante
en la endeble causa de una vida de caminos
de flores de papel traspapelados
que quisieron venderme
detrás de las puertas de mi alba
allá en la infancia
y
no resigno los sueños
ni los hombres
ni los besos
ni las aguas del sexo
no resigno el amor
ni la felicidad que ayer vi
que aparece cuando quiere
y ahora escapa
montada en la polvareda turbia
de esta plaza
dios
por hacer algo
con el vagón de ausencias
estoy bajo la luz de la nada
las respuestas duermen o murieron
y yo
hipócrita
quien absoluta te niega
y quien siempre te apunta
como a la colosal mentira despiadada
qué hago?
nombro tu nombre
y nada
mi pequeña yo
una lágrima
mi pequeña yo
siempre infante
aún dispersa en recuerdos
huecos olorosos de la torpeza dulce
de tu piel
triste
mi pequeña yo
llorando por tu lejanía
con la verdad en añicos de cristales de hielo
descubriendo que nunca más ni un tango iría a unirnos
acurrucada yo como pétalo herido por el cactus
que rasgó el párpado de tu mirada
en la diáfana circunferencia de una felicidad que ya no vive
una pena
mi pequeña yo
de hallarme como animal salvaje asustado perdido en la ciudad
regalándote estas letras
plagiador de cobardías
revelador de mis peores sortilegios
resultaste tan otro
oculto para dejarte ver
como el movimiento inverso al ritmo que dibuja una sonrisa
resultaste ese hombre que jamás existió
lluvia de llanto
mi pequeña yo
destejo los recuerdos con el filo de tu ausencia
desanudo hasta el perfume de las memorias más felices
y suelto los hilos
todos
en el alma incendiada del viento que se arrasa a sí mismo